A partir del 1 de julio reabre sus puertas una de las grandes obras de Antonio Gaudí en Barcelona, la Casa Batlló. Este monumento, actualmente, está reconocido como Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La Casa Batlló constituye un auténtico icono de Barcelona, una parada imprescindible para conocer la obra de Gaudí y el modernismo al que hace referencia. Esta parada obligada, acoge a un millón de visitantes al año, según la web oficial.

La Casa Batlló está abierta de miércoles a domingo, en un horario de 10:00 a 17:00 horas, aunque la últimas entradas se pueden adquirir solo hasta las 16:00 horas. El tiempo de visita aproximado es de una hora.

Para los residentes en Cataluña, la visita a la Casa Batlló puede ser gratuita, al igual que para los sanitarios y los niños menores de 12 años. Para los adultos, la entrada general se puede adquirir desde un precio de 15 euros. Además, hay otra opción de visita que incluye concierto y mesa por un precio desde los 19 euros.

La visita se realiza con una guía de realidad aumentada que ofrece una experiencia cultural dinámica e inmersiva, a través de lo que se conoce como SmartGuide.

Este monumento está situado en el número 43 de Paseo de Gracia (Passeig de Gràcia), una calle que antiguamente unía la ciudad con la Villa de Gracia, hoy plenamente integrada como barrio de la ciudad.

Para llegar hasta allí desde los diferentes puntos de la ciudad, se pueden emplear todos los transportes públicos, por lo que está bien comunicado:

El edificio que hoy es la Casa Batlló, fue construido en 1877 por uno de los profesores de arquitectura de Gaudí, Emilio Sala Cortés. Después, en 1903, lo adquirió un destacado hombre de negocios, D. Josep Batlló y Casanovas, que concedió total libertad a Gaudí para reformar el edificio entre 1904 y 1906.

Así, se cambió totalmente la fachada, ampliando el patio de luces y haciendo de su interior una auténtica obra de arte. En 1995 la familia abre la casa a la sociedad, ofreciendo el espacio para eventos. Será a partir de 2002, coincidiendo con el Año Internacional Gaudí, cuando la Casa Batlló acoge también visitas culturales.

En el interior de la casa, que está considerado un museo modernista, la primera parada se realiza en el vestíbulo privado de la familia Batlló, que transporta al mundo fantástico de Julio Verne. Después, la Planta Noble, el corazón de la Casa, es un salón que representa la máxima expresión del modernismo y que nos explica cómo vivía la burguesía de la época. También es importante el Patio de Luces, revestido con azulejos de distintos tonos de azules.