Hay dos clases de personas a la hora de viajar en avión: las que se sienten en su derecho de reclinar el asiento y las que lo ven como una falta de educación hacia la persona que va sentada justo detrás.

Es lo que debió de pensar el pasajero del vídeo que, este jueves, se ha hecho viral a través de las redes sociales. En él se puede ver a un hombre que zarandea sin parar el respaldo de la mujer de delante porque ha reclinado su asiento. Este hecho se agrava, ya que el hombre va sentado en la última fila y, como no puede reclinarse, se encuentra incómodo al disponer de poco espacio. La mujer, cansada de los zarandeos decide grabar la escena, pero… ¿Quién tiene razón?

«Esta situación es relativamente frecuente», explica el tripulante de cabina Jesús Cuevas a 20minutos. Pero, a pesar de ello, «no hay nada escrito al respecto», lo que lleva a una situación «complicada». «No hay una pauta a seguir para todos los casos. Dependerá de las circunstancias. Por ejemplo, no es lo mismo una persona mayor que una joven», añade.

A los tripulantes y auxiliares de vuelo que ven estas escenas muy a menudo, solo les queda confiar en la actitud de los viajeros que les reclaman antes estas situaciones: «Hay que jugar un poco con mano izquierda y con la psicología para intentar remediarlo», asegura Cuevas, que explica que ambos pasajeros «tienen derecho». La mujer, a reclinar el respaldo y, el hombre, que no puede hacer lo mismo con el suyo, puede verse legitimado a reclamar su espacio.

«El problema se va a dar con más frecuencia porque las compañías no tienen impuesta una distancia mínima entre asientos», explica el tripulante. Un dato que se confirma a pesar de las múltiples solicitudes que reciben las asociaciones de aviación. Además, «los aviones están cada vez más comprimidos», apunta.

Aunque Jesús Cuevas apunta a que «no todos los auxiliares tienen el mismo poder de persuasión», es recomendable buscar un término medio. Por ejemplo, aconsejar al pasajero «que no recline entero el asiento, que lo recline solo un poco» o tratar la empatía para ponerse en el lugar del otro pasajero.