La Ribeira Sacra quiere ser Patrimonio de la Humanidad. Su candidatura a Patrimonio Mundial ha conseguido situarse entre las 24 propuestas internacionales de inscripción elegidas para ser presentadas y sometidas a debate en la 45 sesión del Comité de la Unesco, que se celebrará en 2021.

La Ribeira Sacra es una zona de Galicia que comprende las riberas de los ríos Cabe, Sil y Miño, en la zona sur de la provincia de Lugo y el norte de la provincia de Orense. Su candidatura fue aprobada el 5 de abril de 2019 por el Consejo de Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura.

Ahora, la Unesco ha comunicado a la Xunta de Galicia que esta candidatura ha sido aceptada como la propuesta de España para esta sesión y, con ello, entra en evaluación para su posible inclusión en la Lista del Patrimonio Mundial, de la que ya forman parte en Galicia la Ciudad Vieja de Santiago, el Camino Francés, los Caminos del Norte, la Muralla de Lugo y la Torre de Hércules.

La Xunta considera que la Ribeira Sacra constituye un «testigo excepcional de la cristianización del Occidente de Europa», un territorio en el que se desarrolló un movimiento ascético de eremitas y anacoretas que ocuparon los valles del Sil y del Miño y que, con el tiempo, fue sustituido por una fecunda implantación monacal.

Este territorio representa «un ejemplo único del monacato de Occidente y de la sacralización del territorio», gracias a conjuntos arquitectónicos de «extraordinaria singularidad» que ilustran 1500 años de historia.

Al margen del patrimonio cultural y arquitectónico, la Ribeira Sacra también «es un paisaje vivo y el máximo exponente de la relación entre hombre y naturaleza», recuerda la Xunta, con ejemplos como las terrazas de cultivo y de viticultura heroica en las laderas del Sil y del Miño.