Vámonos de safari. Quienes lo han vivido cuentan que es uno de los mejores viajes de su vida; una experiencia inolvidable. En África hay varios destinos para ello y uno es Sudáfrica. En el país de Nelson Mandela hay un lugar que destaca a la hora de pensar en un safari. Es Limpopo.

Esta región, cuenta Rumbo, ofrece la combinación perfecta de naturaleza, vida salvaje, aventura y patrimonio cultural. Limpopo es una región de enorme belleza y con una amplia selección de alojamientos de primera clase, diseñados para garantizar la comodidad del viajero.

Esta parte de Sudáfrica reúne una gran variedad de atracciones naturales y un rico legado cultural. Como explica este portal online de viajes, las cinco zonas turísticas de Limpopo ofrecen un vívido contraste entre el esplendor del Highveld de las montañas de Waterberg, Soutpansberg y Magoebskloof y las maravillas de la vida salvaje del Lowveld, que incluye las partes norte y central del Parque Nacional Kruger.

Limpopo ofrece diversos tipos de experiencias de aventura. Las más extremas son barranquismo, rappel, paracaidismo, vuelo en ultraligero, escalada o descenso neumático. Pero también hay planes más relajados como senderismo, ascensión en globo, montar a caballo, rutas fluviales, quad, bicicleta de montaña o pesca. Y por supuesto, los safaris.

Los safaris en Limpopo se encuentran entre las atracciones más populares, tanto para viajeros locales como internacionales. Dada su variedad, hay todo tipo de experiencias: de lujo, familiares, de luna de miel, spa, golf, safaris fotográficos, turismo sostenible, safaris culturales, económicos, en avioneta y muchos más.

Limpopo cuenta con diversas reservas naturales y de caza. La Reserva de la Biosfera Waterberg incluye el Parque Nacional Marakele y las reservas Welgevonden Entabeni, Waterberg, Mabalingwe y Mabula. La zona norte de Limpopo acoge el Parque Nacional Mapungubwe; la zona oriental incluye la mayor parte del Parque Nacional Kruger y Timbavati, Kapama, Thornybush, Balule, Makalali, Karongwe, Klaserie, así como otras reservas naturales y de caza más pequeñas.

De visita obligada es el lago sagrado de Fundudzi, corazón del misticismo VhaVenda, o el bosque Theathe Vondo, con sus enormes árboles y ruidosos torrentes, cubiertos con doseles de helechos y enredaderas. Casi sagrado es el mayor baobab del país, que se encuentra cerca del Spa Sagole. Tiene más de 3.000 años y un circunferencia de 43 metros.

Se han registrado más de 600 especies de aves en la provincia de Limpopo, de las cuales, 420 son residentes permanentes. La región ofrece todo tipo de facilidades para la observación y fotografía de aves. Entre las rutas ornitológicas se encuentran Soutpansberg, Capricorn-Letaba y Waterberg.

A los pies de las majestuosas Montañas Drakensberg se encuentra este santuario animal que alberga a una gran variedad de la fauna africana. El objetivo del Centro de rescate animal de Moholoholo es contribuir a la conservación de las especies en peligro de extinción y recuperar la fauna herida de la región.

Es una red de gentes y lugares fascinante, unidos por esta enorme área protegida. Cuenta con parques nacionales, aldeas culturales e iniciativas de mejora a través de proyectos sociales. Como curiosidad, Waterberg cuenta con la única sabana protegida del mundo.

Hay más de 700 localizaciones de arte rupestre en Limpopo, entre los que se encuentran San Paintings, Khoekhoe y Northern Sotho. Su valor no solo reside en la calidad artística de las pinturas sino también en la información que nos proporciona sobre la visión del mundo y la religión de los San, así como del tipo de animales que habitaba la zona en la prehistoria.

Las cuevas de Makapans son un yacimiento paleontológico de renombre internacional. No hay que perder la oportunidad de visitarlas: fueron el escenario, hace miles de años, de la lucha entre enormes rebaños de antílopes y primates contra gigantescos tigres dientes de sable.

Se cree que Mapungubwe fue el hogar de un pueblo muy avanzado culturalmente que prosperó como un sofisticado centro de actividad comercial, entre los años 1200 y 1300 a.C. de oro y marfil con China, India y Egipto. Fue el centro del mayor reino del subcontinente y llegó a contar con más de 5000 habitantes.