En lugares como Machu Picchu, la Isla de Pascua o la Antártida se ofrecen sellos especiales con los que decorar tu pasaporte para poder presumir de un pintoresco viaje. En el caso de la Antártida, incluso, se pueden conseguir tantos sellos como estaciones visites, sin embargo, no es recomendable hacerlo.

La mayoría de pasaportes tienen una página que indica las condiciones en que debe ser conservado. En el pasaporte español, estas condiciones están en la página 5.

«Será anulado todo pasaporte que presente alteraciones o enmiendas, que esté falto de hojas, cubierta, o que contenga escritos o anotaciones indebidas o defectos que dificulten la completa identificación».

Aun así, este apartado depende de la interpretación que haga el trabajador de aduanas. Según cuenta el portal Gizmodo, la británica Tina Sibley no pudo embarcar en dos líneas áreas por tener un sello de Machu Picchu en su pasaporte.

Para poder regresar de Perú, Sibley tuvo que ir al consulado de Reino Unido para solicitar un pasaporte de emergencia. Por ello, es mejor pegar estos sellos conmemorativos en documentos no oficiales, y dejar el pasaporte para los sellos menos divertidos de los departamentos de aduanas.